Cuando alguien se plantea si pagar mantenimiento para su web, la pregunta suele ser: “¿de verdad merece la pena pagar todos los meses por algo que a lo mejor no pasa nunca?”
Es una pregunta justa. Vamos a darle la vuelta y calcular lo que cuesta el escenario contrario: que pase.
Qué pasa exactamente cuando hackean un WordPress
Olvídate de la imagen de una calavera en pantalla. Los ataques a webs de pymes casi nunca son así, porque no son personales: son automáticos. Un bot escanea millones de sitios buscando una versión vulnerable de un plugin concreto, y cuando la encuentra, entra.
Lo que hace después suele ser una de estas cosas, y todas son silenciosas:
- Inyectar spam: cientos de páginas ocultas vendiendo pastillas o apuestas, alojadas en tu dominio
- Redirigir a tus visitantes a otra web, a veces solo desde el móvil o solo si vienen de Google
- Usar tu servidor para enviar correo basura o atacar otras webs
- Robar datos de formularios o de clientes si tienes tienda
La clave está en lo de silenciosas. Puedes estar hackeado semanas sin notarlo, mientras el daño se acumula.
La factura, partida por partida
Estos son los costes reales que asume un negocio pequeño en España cuando pasa. Los importes son orientativos y varían mucho según el caso, pero sirven para hacerse una idea del orden de magnitud.
1. Limpieza técnica: 300 – 1.200 €
Limpiar una web infectada no es borrar un archivo. Hay que encontrar todas las puertas traseras que el atacante ha dejado (suelen ser varias, escondidas en sitios distintos), revisar la base de datos, comprobar los usuarios administradores, y asegurarse de que no vuelve a entrar por el mismo sitio.
Es trabajo forense y se cobra por horas. Si además no hay copia de seguridad limpia, hay que reconstruir a mano.
2. Días sin web: variable, y suele ser lo más caro
Aquí es donde la cuenta se dispara y donde casi nadie mira. Calcula cuántos contactos, presupuestos o pedidos te llegan por la web en una semana normal. Multiplica por los días que estuvo caída o infectada.
Para una clínica, una inmobiliaria o una tienda online, esto supera al coste de la limpieza casi siempre.
3. Recuperar el posicionamiento: semanas o meses
Este es el coste que más duele porque no se paga con dinero, se paga con tiempo.
Cuando Google detecta contenido malicioso, marca tu web en los resultados con un aviso de “Este sitio puede ser peligroso”. El clic se desploma. Y cuando limpias, no vuelves automáticamente: hay que solicitar revisión y esperar. Recuperar posiciones que costaron años puede llevar meses.
Si tenías campañas de Google Ads, además se suspenden.
4. Reputación: incalculable pero real
Si un cliente entra en tu web y su navegador le avisa de que el sitio es peligroso, esa impresión no se borra. Y si eres una clínica o gestionas datos de clientes, la conversación es aún más incómoda.
5. Obligaciones legales si hay datos personales
Este punto se olvida siempre. Si se han visto comprometidos datos personales, el RGPD obliga a notificar a la Agencia Española de Protección de Datos en un plazo de 72 horas, y en algunos casos a informar también a los afectados. Con las sanciones que eso puede implicar si se hizo mal.
Suma y compara
Una sola incidencia seria, contando solo la limpieza técnica y unos días de parada, ronda fácilmente los 500 a 1.500 €. Sin contar SEO ni reputación.
Un mantenimiento preventivo cuesta unos 240 € al año a 19,90 €/mes.
No hace falta ser muy fino con los números: una sola incidencia paga varios años de prevención.
Lo que hay que decir con honestidad
El mantenimiento no es un seguro y no vamos a venderlo como tal. Nadie puede garantizar que una web no será atacada nunca. Cualquier web conectada a internet puede serlo, y quien te prometa lo contrario está exagerando para vender.
Lo que sí cambia con mantenimiento es la probabilidad y el desenlace:
- Los plugins están al día, así que las vulnerabilidades conocidas (que es por donde entra la gran mayoría de ataques automáticos) están cerradas
- Si algo entra, hay copias de seguridad recientes: se restaura en minutos en lugar de reconstruir en días
- Hay monitorización, así que te enteras pronto y no dos semanas después
La diferencia entre un susto y una crisis casi siempre es esa: si existe una copia limpia y reciente para volver atrás.
Si quieres ver qué incluye exactamente, lo tenemos detallado en la página de mantenimiento WordPress, con lo que entra y lo que no. Sin letra pequeña.
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