Antes de tocar nada en tu web conviene saber de dónde partes. Y para eso no necesitas contratar a nadie: esta auditoría la puedes hacer tú en una hora, con las herramientas gratuitas y un documento donde ir anotando.
Te dejo el método que usamos nosotros.
Paso 1: pregunta como preguntaría tu cliente
Abre ChatGPT y Perplexity (los dos, porque no responden igual) y haz las preguntas que haría alguien que te necesita y no te conoce.
El error típico es preguntar por tu marca: “¿qué sabes de Nooria?”. Eso solo te dice si te conocen, no si te recomiendan. Pregunta por el problema:
- “¿Qué [tu servicio] me recomiendas en [tu ciudad]?”
- “Tengo [el problema que resuelves], ¿a quién puedo acudir?”
- “¿Cuáles son las mejores empresas de [tu sector] para pymes en [tu zona]?”
- “Estoy comparando entre varias opciones de [tu servicio], ¿qué debería tener en cuenta?”
Anota para cada pregunta: ¿sales tú?, ¿quién sale?, y ¿cómo describen a cada uno?. Esa última columna es la más reveladora: te dice con qué se te asocia.
Repite en modo incógnito o sin sesión iniciada. Si el modelo tiene memoria de conversaciones tuyas anteriores, los resultados salen sesgados a tu favor.
Paso 2: comprueba si te conocen por tu nombre
Ahora sí, pregunta directamente por tu negocio: “¿qué es [tu marca]?”, “¿a qué se dedica [tu marca]?”.
Tres resultados posibles, y los tres significan cosas distintas:
- Te describe bien → vas bien, tu información es coherente y accesible
- No te conoce → hay poco material sobre ti, o no es rastreable. Es el caso más común y el más fácil de corregir
- Te describe mal → 🚨 el caso más urgente. Te confunde con otro, te atribuye servicios que no das, o da datos antiguos. Eso está llegando a clientes potenciales ahora mismo
Paso 3: mira si tu web es legible para una máquina
Tres comprobaciones concretas:
a) ¿El contenido está en texto? Abre tu web, intenta seleccionar con el ratón el texto de tus servicios y precios. Si no puedes seleccionarlo porque es una imagen, un modelo tampoco puede leerlo. Es sorprendentemente frecuente en webs hechas con constructores visuales.
b) ¿Se ve sin JavaScript? Mira el código fuente de la página (clic derecho → “Ver código fuente”) y busca un párrafo de tu texto. Si no aparece ahí, tu contenido se genera después con JavaScript y muchos rastreadores no lo verán.
c) ¿Tienes datos estructurados? Pasa tu web por la Prueba de resultados enriquecidos de Google o por validator.schema.org. Te dirá si tienes marcado de organización, servicios, preguntas frecuentes. Si no sale nada, es una de las mejoras con mejor relación esfuerzo/resultado.
Paso 4: revisa si dejas entrar a los rastreadores de IA
Comprueba tu archivo tudominio.com/robots.txt. Algunos plugins de seguridad y algunos hostings bloquean por defecto rastreadores como GPTBot, PerplexityBot, ClaudeBot o Google-Extended.
Si están bloqueados, no hay nada que optimizar: has cerrado la puerta antes de empezar.
Y ojo, que aquí hay una decisión legítima que tomar: bloquearlos significa que tu contenido no se usa para entrenar modelos, pero también que no te citan. Es una elección de negocio, no un ajuste técnico — pero tómala a conciencia, no por defecto.
Paso 5: cuadra tus fuentes externas
Los modelos no solo leen tu web. Revisa que coincidan, exactamente:
- Google Business Profile: nombre, dirección, teléfono, categoría, horario
- Perfiles sociales: LinkedIn, y los que uses
- Directorios sectoriales donde estés listado
- Reseñas: cantidad y qué dicen
Cualquier contradicción entre estas fuentes y tu web genera una respuesta insegura o directamente equivocada.
Paso 6: mira a quién sí recomiendan
Vuelve a las respuestas del paso 1 y estudia a los que aparecen. ¿Qué tienen que tú no tengas?
Casi siempre es una de estas: contenido que responde preguntas concretas, presencia en directorios o medios del sector, muchas reseñas, o una web que explica con claridad a quién se dirige y qué problema resuelve.
No copies — pero identifica el patrón.
Cómo interpretar el resultado
Si tras la auditoría no sales en casi ninguna respuesta, no es un desastre: es lo normal hoy en casi cualquier pyme española. La ventaja es que tu competencia está igual, y el margen de mejora es enorme.
Guarda tus anotaciones con la fecha. Dentro de tres o seis meses repites las mismas preguntas y tendrás una medición real de si el trabajo ha servido — que hoy por hoy es la única forma seria de medir esto, porque no existe una herramienta oficial que lo haga.
Y si prefieres que lo hagamos nosotros
Esta auditoría la puedes hacer tú, y por eso la publicamos entera. Nosotros la hacemos de forma más sistemática: más consultas, comparativa con competidores, revisión técnica completa de datos estructurados y accesibilidad, y un plan priorizado de qué tocar primero.
Si quieres que la hagamos sobre tu web, cuéntanos tu caso. Y si prefieres hacerla tú con esta guía, adelante — lo importante es que sepas dónde estás antes de que tu competencia lo averigüe.
En el siguiente artículo, qué tocar concretamente en tu web para que la IA te entienda.
¿Quieres aplicar esto en tu negocio? Mira cómo lo hacemos en GEO (posicionamiento en buscadores de IA) y captación de clientes con IA, o cuéntanos tu caso y te respondemos en 24-48 horas laborables.