Hay dos formas de gestionar las actualizaciones de WordPress, y las dos son malas.
La primera es no actualizar nunca, por miedo a romper algo. La web se va quedando con versiones antiguas hasta que un bot encuentra una vulnerabilidad conocida y entra.
La segunda es darle a “actualizar todo” sin mirar. Rápido, cómodo, y de vez en cuando te deja la web rota sin saber cuál de los doce plugins ha sido.
Este es el método intermedio que usamos nosotros. No es complicado, pero requiere orden.
Antes de tocar nada
Copia de seguridad completa
Archivos y base de datos. No la de hace tres días: una de ahora mismo. Este paso no es negociable y es el que convierte un desastre en un contratiempo de diez minutos.
Y algo que se olvida: comprueba que la copia se ha hecho de verdad. Que el archivo existe y pesa lo que debe pesar.
Mira qué vas a actualizar
Antes de pulsar nada, entra en la pantalla de actualizaciones y lee. No todas las actualizaciones son iguales:
- Parche (de 3.2.1 a 3.2.2): correcciones menores. Riesgo bajo
- Menor (de 3.2 a 3.3): funciones nuevas. Riesgo medio
- Mayor (de 3.x a 4.0): cambios profundos. Riesgo alto, cuidado
Muchos plugins publican un registro de cambios. Merece la pena leerlo cuando el salto es grande, sobre todo si menciona cambios que rompen compatibilidad.
Elige bien el momento
Nunca actualices un viernes por la tarde, ni justo antes de irte, ni en plena campaña. Si algo se rompe, quieres tener horas por delante y la cabeza despejada.
Y si tienes tienda, mira que no haya pedidos en proceso.
El orden importa
Actualizar en un orden concreto reduce mucho los problemas de compatibilidad:
- Primero el núcleo de WordPress. Es la base sobre la que todo lo demás funciona
- Después los plugins, empezando por los más críticos (el constructor de páginas, WooCommerce, el de seguridad)
- Por último el tema
Y la regla de oro: de uno en uno, no todos de golpe.
Sí, es más lento. Pero si actualizas doce plugins a la vez y la web se rompe, tienes doce sospechosos y ninguna pista. Si los actualizas uno a uno y se rompe, sabes exactamente cuál ha sido.
Comprobar después: los cinco puntos
Aquí está el fallo más frecuente. Mucha gente actualiza, ve que la portada carga y da el trabajo por terminado. La portada casi nunca es lo que se rompe.
Después de cada actualización importante, revisa:
- La portada, con el diseño completo (no solo que cargue: que se vea bien)
- Una página interior hecha con el constructor
- Un formulario: envíalo de verdad y comprueba que llega el correo
- La tienda, si la tienes: ficha de producto, añadir al carrito y llegar hasta el checkout
- Con la sesión cerrada: abre la web en una ventana de incógnito. Muchos errores solo se ven así, porque como administrador no te aplican las mismas cachés
Este último punto explica la mitad de los “a mí se me veía bien” que acaban en llamada de un cliente.
Si algo se rompe
Mantén la calma y ve por orden:
- Desactiva el plugin que acabas de actualizar. Si la web vuelve, ya sabes el culpable
- Vuelve a la versión anterior. Hay plugins gratuitos que permiten instalar una versión concreta de otro plugin. Es la solución rápida mientras el desarrollador corrige
- Restaura la copia de seguridad si el problema es más profundo. Para esto la hiciste
- Avisa al desarrollador del plugin. Si has encontrado un fallo real, reportarlo ayuda a que se arregle
El entorno de pruebas: cuándo compensa
Un staging es una copia de tu web donde puedes actualizar y romper cosas sin que nadie lo vea. Muchos hostings lo ofrecen con un clic.
Seamos honestos: no todas las webs lo necesitan. Para una web corporativa sencilla que se actualiza una vez al mes, es probable que la copia de seguridad sea suficiente.
Sí compensa claramente si tienes una tienda con pedidos diarios, si la web es el canal principal de captación, o si tiene muchas personalizaciones a medida. En esos casos, una hora caída cuesta bastante más que el tiempo de mantener el staging.
Un apunte sobre las actualizaciones automáticas
WordPress actualiza solo, por defecto, las de seguridad del núcleo. Eso está bien y no conviene desactivarlo: cierra vulnerabilidades críticas rápido.
Lo que sí conviene revisar es si tienes activada la actualización automática de plugins. Es cómodo, pero significa que un plugin puede actualizarse un domingo de madrugada y romper la web sin que nadie esté delante.
Nuestra recomendación: automáticas para el núcleo, manuales y verificadas para plugins importantes. Para los secundarios y de bajo riesgo, automáticas está bien.
El resumen
Copia antes, de uno en uno, comprueba después y nunca un viernes. No tiene más misterio, pero hay que hacerlo, y eso es lo que falla.
Si prefieres no estar pendiente, es justo lo que cubre nuestro mantenimiento de WordPress: actualizamos con este método y comprobamos la web después. Si algo se rompe, lo revertimos nosotros y tú te enteras por el informe, no por un cliente.
¿Prefieres que lo revisemos nosotros? Echa un vistazo a nuestro servicio de mantenimiento WordPress o cuéntanos qué necesita tu web y te respondemos en menos de 24 horas.
¿Quieres aplicar esto en tu negocio? Mira cómo lo hacemos en mantenimiento y seguridad WordPress (WP Shield) y diseño y desarrollo web, o cuéntanos tu caso y te respondemos en 24-48 horas laborables.